EL PRIMER MARTIR
VINCENZO FORNO
Italiano, de profesión comerciante, fue el primer mártir de la Compañía. Murió el 25 de septiembre de 1881 de un fulminante ataque cardiaco mientras acarreaba las pesadas mangueras en un incendio del Cerro Cordillera. Valparaíso lo ha homenajeado dando su nombre a una calle del Cerro Playa Ancha.
Reseña histórica.
El día 25 de septiembre de 1881 se declaró un incendio que afectaba varias viviendas dentro de un gran conventillo de la calle del Castillo del Cerro Cordillera. La Sesta concurrió al lugar con su bomba a palancas. El agua de pozo era escasa y se necesitaba hacerla llegar desde el pozo de la Plaza Municipal. Forno fue uno de los que concurrió a realizar la ardua maniobra de acarrear material por la empinada quebrada, un esfuerzo casi sobrehumano. Dos caballos desbocados embistieron a Forno dejándolo con graves heridas, pero con su fuerza y gran espíritu continuó trabajando. De pronto, una llamarada vuelve a salir del lugar del incendio, Forno se plega sobre sí mismo bajo el peso de sus arreos. Un lanzazo en el pecho lo tumba al suelo en el sueño dulce y apacible de los justos. El corazón no pudo resistir lo mismo que su espíritu. El italiano muere en la empresa.
La iglesia La Matriz se hizo demasiado estrecha para contener a toda la colectividad durante la misa fúnebre. Lo mismo ocurrió dentro del cuartel, donde fueron transportados los restos con una guardia de honor. Con la concurrencia de todo el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, más los delegados de las compañías de Santiago, a las 8 de la noche del día siguiente, en impresionante ceremonia bomberil, a la luz de las antorchas, el cortejo se dirigió al mausoleo del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso en el Cementerio N° 1, rodeados del dolor de la multitud que salía a despedir a este nuevo mártir. Expresaron su sentir en el cementerio el Intendente de Valparaíso Capitán Oscar Viel, Alcalde Alberto Edwards, Superintendente Agustín Edwards, Comandante Manuel del Río, Director de Compañía Ángel Minetti, Capitán Luigi Sanguinetti, entre otras autoridades.
GIUDO MALFATTI PAOLINELLI
Ingresó a la compañía el 29 de diciembre de 1922. De profesión contador, trabajaba en el Banco Italiano de Valparaíso. Entre los cargos que ocupó figuran el de Ayudante, Teniente Segundo, Secretario de la Compañía y Secretario General del Cuerpo. Falleció el 1 de enero de 1953. Al momento de su deceso, había calificado el premio de 30 años de servicio. En el Cerro La Cruz una calle lleva su nombre.
Hoja de Servicio
1924 Primer premio de asistencia
1926 Ayudante
1927 Primer premio de asistencia
1928 Teniente 2º
Premio de 5 años de servicios
1930-1932 Secretario de compañía
1932 Premio de 10 años de servicio
Miembro Honorario de Compañía
1936-1937 Secretario de compañía
1937 Premio de 15 años de servicio
1938-1942 Secretario de compañía
1942 Premio de 20 años de servicio
Miembro Honorario del Cuerpo de Bomberos
1943-1944 Secretario de compañía
Bomberos
1947 Premio de 25 años de servicio
1952 Premio de 30 años de servicio
PAOLO SCORZA ROI
Italiano, nacido en Casale di Pignone. En Valparaíso se dedicó a las actividades del comercio. Ingresó a la Compañía el 12 de diciembre de 1950. Vivió con entusiasmo su permanencia en la Sesta la cual truncó abruptamente la trágica noche del 1 de enero de 1953. En el sector de Quebrada Verde se le recuerda con el nombre de una calle.
UMBERTO GAGGERO CAPELLARO
Ingresó a la Sesta el 31 de julio de 1914. Al momento de su fallecimiento tenía el premio de 35 años de servicio. Miembro de una familia identificada con la Sesta. Ocupó el cargo de Consejero por varios periodos. Fue uno de los sestinos que partió a Italia a defender su patria durante la Primera Guerra Mundial, motivo por lo cual era Miembro Honorario de Compañía por Mérito de Guerra.
Falleció el 15 de enero de 1953 debido a las heridas producidas por la explosión del 1 de enero de 1953. Una calle del Cerro Polanco lleva su nombre.
Hoja de vida
1917 Voluntario a la 1ª Guerra Mundial desde el 1 de Enero de 1917
1918 Miembro Honorario de Compañía por Merito de Guerra
1926 Premio de 10 años de servicio
1931 Premio de 15 años de servicio
1937 Premio de 20 años de servicio
1938 Consejero
1940 Consejero
1942 Premio de 25 años de servicio
1943-1944 Consejero
1947 Premio de 30 años de servicio
1952 Premio de 35 años de servicio
LA TRAGEDIA DE 1953.
31 de Diciembre de 1952, Valparaíso esperaba la medianoche para así dar inicio a un nuevo año. Era un momento especial, ya que después de muchos años de crisis económica, se estaba volviendo a la tranquilidad, además, durante la tarde de aquel último día del año se había inaugurado el nuevo servicio de trasporte público, ya que los viejos tranvías eléctricos habían sido cambiados por los modernos trolebuses, aún en funcionamiento.
Además, por primera vez se realizaría un espectáculo pirotécnico para dar la bienvenida al nuevo año. Durante las celebraciones, la Central de Bombas informaba de un incendio en avenida Brasil con calle Freire, donde ardía la barraca Schultze tras caer una bengala sobre los castillos de madera. La Central de Bombas en esa época, se encontraba ubicada en los altos de los cuarteles de la 4º, 5º y 9º cia, por lo cual la operadora al asomarse por la ventana y al ver la magnitud de la emergencia, lo despachó inmediatamente como incendio declarado a las 02:10 del 1 de enero del 1953. Con rapidez llegó la Sesta en la Autopompa Italia, junto a las otras 10 compañías del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, a controlar las llamas que consumían la mitad de la cuadra correspondiente a la barraca, ya que hacia el otro lado, por calle Blanco, estaba el edificio de la Dirección de Caminos (actual Dirección de Vialidad) el cual era protegido por la 8º y 11º Cía.
Pasada menos de una hora, el incendio ya había sido controlado, por lo cual el 2° Comandante, don José Serey ordenó el retiro de las compañías 1°, 2º, 3º, 4º, 5º y 9º, mientras que las restantes se quedaron en el lugar apagando los últimos focos y removiendo escombros para evitar un posible rebrote. Lo que nadie sabía es que en el patio interior del edificio de la Dirección de Caminos había un polvorín clandestino el cual contenía toneladas de dinamita y otros químicos utilizados en las detonaciones necesarias para la construcción de los caminos. En momentos en que el 2° Comandante se encontraba en el interior de la barraca siniestrada, a las 03:04, una chispa cayó sobre el polvorín produciéndose una gigantesca explosión que iluminó toda la bahía de Valparaíso, ensordeciendo a las cientos de personas que se encontraban en el bandejón central de la Avenida Brasil, observando las maniobras de los bomberos. Unas cinco cuadras a la redonda sufrieron la quebrazón de vidrios y, como es lógico, los cuarteles que estaban en la calle Freire, incluyendo la central de bombas, quedaron totalmente destruidos. La operadora al ver la magnitud de la tragedia, volvió a hacer sonar las alarmas de incendio e indicando que todas las compañías debían volver al lugar donde hasta hace poco trabajaban, pero esta vez a rescatar a los bomberos que se encontraban al interior de la misma barraca y por sus costados.
350 personas resultaron heridas de diversa consideración, entre bomberos y civiles que miraban con expectación el siniestro y 28 bomberos murieron instantáneamente al interior de la barraca y del edificio de la dirección de caminos, además de un Mayor de Carabineros y el ayudante de cuartelero Francisco Cisternas de la Sexta Compañía.
Entre los 28 bomberos fallecidos se encontraban los Sestinos Guido Malfatti y Paolo Scorza. El Gran funeral de estos 28 caídos se realizó el 04 de Enero, encabezado por el Presidente de la República, General Carlos Ibáñez del Campo, quien declaró duelo nacional de 3 días por los mártires, además de la concurrencia de los ministros del Interior, Hacienda, Justicia, Obras Públicas y Educación.
A medida que transcurrían los días, seguían falleciendo bomberos en el Hospital Carlos Van Buren, debido a sus múltiples y graves heridas, así es como el 15 de enero falleció el Miembro Honorario por Mérito de Guerra, el Sestino Umberto Gaggero, su funeral se realizó el 16 de enero encabezado por el Intendente de la región.
Finalmente, se registró 36 Bomberos muertos producto de la trágica jornada del 1 de enero de 1953, de los cuales 3 pertenecieron a la Sesta.





