Nueva Pompa
A partir de 1902 se comienza a proyectar la compra una nueva bomba, similar a las que ya se estaban utilizando en Europa y Estados Unidos, para lo cual se pone en venta la bomba a vapor y se gestiona el aporte de la colonia italiana porteña, todo un gran esfuerzo de años que traería frutos más adelante.
El Terremoto de 1906.
Durante el año 1906, cuando ya se había iniciado varios proyectos de nuevas edificaciones por la próxima celebración del centenario de la Independencia, se produce otra tragedia que de cierta manera fue predecida por un meteorólogo de la Armada, pero que nadie tomó en cuenta.
La tarde del 16 de agosto, mientras las familias porteñas terminaban de cenar y otras se preparaban para su descanso nocturno, la tierra comenzó a moverse… Un corto pero fuerte terremoto remeció a Valparaíso, el cual produjo el pánico de la gente que sólo atinó a salir desesperada de sus hogares, lo que fue la peor decisión tomada, ya que a los 30 segundos después se produjo el segundo movimiento, mucho más fuerte que el anterior, calculado en 8 grados Ritcher y que, según las personas que lo vivieron, duró casi 4 minutos, dejando a la cuidad prácticamente en el suelo.
Lo que no alcanzó a caerse se quemó por los grandes incendios que se produjeron. Algunos de éstos fueron el del Palacio Lyon, el Liceo Nº 1 de Hombres, el sector de Quebrada Bellavista y Yerbas Buenas y el Liceo de Mujeres el que estaba en construcción en la Avenida de las Delicias.
Uno de los pocos edificios que no sufrió daños estructurales o por acción del fuego, fue el cuartel de la Sesta, en donde se recibió hospitalariamente a los bomberos de la 3ª Compañía Bomba Cousiño.
El 20 de Agosto, el Capitán Giocondo Favero junto con otros sestinos fueron al puerto a la espera del vapor Rancagua, en donde llegaron los bomberos de la 4ª Compañía Umberto I de Talcahuano al mando de su Capitán Alfredo Anziani, para apoyar a los hermanos sestinos en tan grande tragedia. Inmediatamente entraron en acción en el incendio del Gran Hotel de la Calle Esmeralda.
Desde ya se mostraba la fraternidad de las compañías italianas de otras ciudades del país que sin dudarlo, se dirigieron a Valparaíso a ayudar a sus camaradas de la Sesta.
Esta larga y trágica jornada quedó grabada para siempre en la historia no sólo de nuestra Compañía y del Cuerpo de Bomberos, sino que también en la ciudad de Valparaíso que después debió levantarse de sus ruinas con la edificación de nuevos y hermosos edificios, como el nuevo Palacio de la Intendencia. Además, el Barrio del Almendral se debió levantar 5 metros de su nivel normal ya que un pequeño tsunami inundó gran parte de este sector. Aún así, para el centenario patrio, la ciudad lucia mjestuosa gracias al esfuerzo de sus autoridades, habitantes y colectividades extranjeras, en especial la gran colectividad italiana de Valparaíso.
El Primer Cuartel Propio
El terremoto no dejó muchos desperfectos en el cuartel de calle Freire, pero la vieja añoranza de todos los sestinos de tener su cuartel propio, hizo que se iniciaran las gestiones a través de la Sociedad Patriótica Italiana, la que se encargaría de realizar las gestiones necesarias para adquirir un terreno y construir el definitivo cuartel de la Compañía. Así, se adquirió el terreno ubicado en la calle de la Independencia esquina calle del General José María de la Cruz, donado por la familia Bordignon, y se inició la construcción del edificio proyectado por el arquitecto italiano Ettore Petri en 1909.
Con gran solemnidad fue inaugurado el flamante nuevo cuartel propio de la Sesta Compagnia el 4 de Julio de 1911, ceremonia a la cual asistieron los oficiales del crucero italiano Etruria. Este edificio ha sido reconocido como el cuartel de bomberos más hermoso de Chile, gracias a la decoración interior de don Mauricio Schiavon. El edificio estilo neogótico veneciano, presentaba balcones salientes, puertas semiojivales con un elegante torreón que hacia juego con la parte frontal donde habían dos esculturas de bomberos.
Su Salón de Honor adornado en sus cuatro esquinas con los escudos de Chile, Reino de Italia, Valparaíso y Génova, además de las orillas con los escudos de todas las regiones de Italia.
Días después, el 11 de Julio, llega la noticia desde Italia que en la Exposición de Turín, se le otorgó diploma y medalla de oro a la Sesta Compagnia di Pompieri Cristoforo Colombo di Valparaíso.
Así mismo, en 1911, gracias a las gestiones de la "comisión bomba" y el aporte de la colonia italiana, llegó al cuartel la primera autobomba a bencina que tuvo la compañía y la primera de este tipo en el país. Era marca Merryweathers, modelo 876. Pintada con el tradicional color verde y bautizada como Autopompa Bartolomeo Solari Botto, homenaje a uno de los más activos participantes sestinos para la adquisición de este moderno sistema de bomba automóvil o autopompa, como serán designados los carros desde esta fecha en adelante.
Sestino Héroe
El 7 de junio de 1914, el bombero Simon Parodi fue distinguido por el Cuerpo de Voluntarios de Bote Salvavidas con una medalla por haber rescatado dos niños arrastrados por las olas del mar.
Incendio del Pasaje Ross.
El día 3 de Mayo de 1914 llegaba a su fin cuando un tambor de bencina explotó en la mercería La Amarilla, ubicada en un gran edificio ubicado entre las calles de Cochrane y Manuel Blanco, con su frontis hacia calle del Clave.
Sonaron los timbres y desde la vieja casona salió presurosa la Autopompa Bartolomeo Solari, la que se ubicó en avenida de Federico Errázuriz altura del Muelle Fiscal. Otras compañías, la 1ª y la 10ª trabajaron por calle de Cochrane, 3ª y 2ª por avenida de Federico Errázuriz esquina calle del Clave, 7ª y 4ª por calle de Manuel Blanco junto con la 5ª frente a su cuartel. La 8ª, 9ª, y 11ª trabajaron en los edificios colindantes. El Palacio Dazzarola comenzó arder, por lo que la Sesta debió armar pitones por dentro de ese edificio y defenderlo de la acción de las llamas.
Numerosas fueron las víctimas fatales aquella trágica noche, junto con valientes actos de heroísmo de bomberos de todas las compañías por intentar salvarlos. Además, se sumó la colaboración de marinos de los buques Almirante Lynch y Almirante Condell.
Al triste amanecer se sumaron las horribles imágenes de decenas de muertos, mientras los bomberos se retiraban del lugar.
Incendio en el "Estrecho de Magallanes"
Al estrecho pasaje que unía la calle de Carlos Condell con la calle de Ricardo Cumming, frente a la Plaza Aníbal Pinto se le conocía como el Estrecho de Magallanes. En ese sector ahora existe un enorme edificio que entre sus muchas oficinas se encuentra la Radio Portales. A principios del siglo XX, ese edificio no existía aún y tras él, en la ladera del empinado cerro Panteón, a los pies del Cementerio N° 1, había un sin fin de modestas viviendas de madera construidas en forma escalonada propiedad de la señora Virginia Valentini de Cavagnaro, las que en la madrugada del 6 de marzo de 1916 comenzaron arder empujadas por el fuerte viento reinante.
La Sesta rápidamente llegó al incendio por la Plaza Aníbal Pinto, junto con otras compañías que no lograron detener las voraces llamas que arrasaron con las casas trepadoras del cerro.
Se cuenta que hasta hace pocos años atrás aun era posible divisar entre las malezas del cerro ,algunos cimientos y maderas de las pobres casas arrasadas por las llamas esa noche.
Muertos en Guerra
En 1914 estalló la Gran Guerra, a la cual el Reino de Italia ingresó por su alianza con el Imperio Alemán y el Imperio Austro-Húngaro, estado donde se inició el conflicto. Debido a esto, los bomberos de la Sesta con nacionalidad italiana se embarcaron a su patria para vestir el uniforme del ejército y defenderla. Ellos fueron Víctor Montiglio, Umberto Gaggero, José Pendibene, Ezio Schiatino, Carlo Marchese, Nicola Macchiavello, Arturo Bordignon, Carlo Lagna, Enrique Boero y Americo Cima. A medida que llegaban de vuelta desde Europa, eran nombrados Miembros Honorarios de Compañía por Mérito de Guerra, como Umberto Gaggero en 1918 y Víctor Montiglio en 1926.
Seis años después de finalizada la Gran Guerra, visitan nuestro país el Príncipe Umberto de Saboya y el General Enrico Caviglia, quienes son objeto de homenaje de toda la colectividad italiana.
En 1939 estalla la 2ª Guerra Mundial, conflicto en que una vez más, el Reino de Italia se encontraba alianzado con Alemania, esta vez los bomberos sestinos que concurrieron a la batalla no volvieron, ellos fueron Enrique Boero, Arturo Bordignon, Carlo Marchese, Américo Cima y Carlo Lagna. Las repercusiones a nivel bomberil fueron la intervención y cierre de la 2ª Compañía Bomba Germania, además de la suspensión de las tradicionales competencias bomberiles, de las cuales la Sesta había conseguido la mayoría de los triunfos. Estas se volvieron a reanudar en 1947.
La 2ª Guerra Mundial trajo para Italia el fin de la monarquía y la victoria por parte de los países aliados contra Alemania y sus países ejes, lo que trajo consigo otra oleada de inmigrantes italianos a Chile. Después de su salida del eje y fin de la guerra, el pueblo italiano a través de elecciones decidió establecer la República como sistema de gobierno, enviando al exilio a la antigua Familia Real de la Casa de Saboya terminando así el Reino de Italia e iniciándose la República el 2 de Junio de 1946. El entonces Rey de Italia Umberto II entregó el mando al presidente provisional Alcide De Gasperi y días después se eligió al primer Presidente de la Republica Enrico De Nicola asumido el 29 de Junio.
El 10 de Mayo de 1922 visita Valparaíso el General Enrico Caviglia, gran vencedor de Venetto. Fue recibido por autoridades civiles y militares, la colectividad italiana y, por supuesto, la Sesta. Su agenda partió con una recepción en el restaurante Lucien, inauguración de la Sala Dante de la Biblioteca Santiago Severín y una visita al Colegio Salesiano y al cuartel de la Sesta.
Posteriormente se realizó una ceremonia en el Parque Municipal presidida por el Alcalde Carlos Rodríguez, ocasión en la cual se descubrió una placa en la que se comienza a denominar el lugar como Parque Italia. Finalmente se ofreció un banquete en el Teatro de la Victoria agradeciendo la visita del ilustre general italiano. Más adelante, en 1924 volverá a visitar nuestro país, esta vez como visita de Estado del Príncipe Umberto de Saboya.
Muerte de Giuseppe Malfatti y el 75° Aniversario.
El 12 de Abril de 1932 un trágico accidente vehicular le quitó la vida a Giuseppe Malfatti, 2º Comandante del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. Su funeral fue un gran homenaje que contó con la presencia de numeroso público y autoridades. La 8ª Compañía Zapadores Franceses en homenaje al 2º Comandante, bautiza con su nombre a uno de sus carros telescópicos y la Municipalidad de Valparaíso le dio su nombre a una de las calles del Cerro Barón.
El 23 de Enero de 1933 se celebró los 75 años de vida institucional, ocasión en que se recibió uno de los regalos más preciados que aún se mantienen en exhibición en el Salón de Honor; la ánfora rescatada de las ruinas de Pompeya, obsequiada por el entonces Primer Ministro Italiano Benito Mussolini, o Il Duce, como se le llamaba en Italia, además de un retrato con su fotografía.
También se recibió el saludo del Rey de Italia Vittorio Emanuele III, en una carta que aun se mantiene en nuestro Salón de Honor.

La Tragedia de 1953.
31 de Diciembre de 1952, Valparaíso esperaba la media noche para así dar inicio a un nuevo año, todos alegres ya que después de muchos años de crisis económica, se estaba volviendo a la tranquilidad. Además durante la tarde de aquel último día del año se había inaugurado el nuevo servicio de trasporte público, ya que los viejos tranvías eléctricos habían sido cambiados por los modernos trolebuses.
Por primera vez se realizaría un espectáculo pirotécnico para dar la bienvenida al nuevo año. Durante las celebraciones, la central de alarmas informaba que un incendio en avenida Brasil con calle Freire, afectaba a la barraca Schultze, tras caer una bengala sobre los castillos de madera. Dicha central se encontraba ubicada en los altos de los cuarteles de la 4º, 5º y 9º cia, por lo cual, la operadora al asomarse por la ventana y al ver la magnitud de la emergencia, lo despachó inmediatamente como incendio declarado a las 02:10 del 1 de enero del 1953. Con rapidez llegó la Sesta en la Autopompa Italia, junto a las otras 10 compañías del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, a controlar las llamas que consumían la mitad de la cuadra correspondiente a la barraca, ya que hacia el otro lado, por calle Blanco, estaba el edificio de la Dirección de Caminos (actual Dirección de Vialidad) el cual era protegido por la 8º y 11º Cía.
Pasada menos de una hora, el incendio ya había sido controlado, por lo cual el 2° Comandante Don José Serey ordenó el retiro de las compañías: 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 9º, mientras que las restantes quedarán en el lugar apagando los últimos focos del incendio y removiendo escombros para evitar un posible rebrote. Lo que nadie sabía es que en el patio interior del edificio de la dirección de caminos había un polvorín clandestino, el cual contenían toneladas de dinamita y otros químicos utilizados para las detonaciones necesarias para la construcción de los caminos. En momentos en que el 2° Comandante se encontraba en el interior de la barraca siniestrada, a las 03:04, una chispa cayó sobre el polvorín produciéndose una gigantesca explosión que iluminó toda la bahía de Valparaíso, ensordeciendo a los cientos de observadores que se encontraban en el bandejón central de la avenida Brasil. Unas cinco cuadras a la redonda sufrieron la quebrazón de vidrios y, como es lógico, los cuarteles que estaban en la calle Freire, incluyendo la central de bombas, quedaron totalmente destruidos. La operadora al ver la magnitud de la tragedia, volvió a hacer sonar las alarmas de incendio e indicando que todas las compañías debían volver al lugar donde hasta hace poco trabajaban, pero esta vez a rescatar a los bomberos que se encontraban al interior de la misma barraca y por sus costados.
350 personas resultaron heridas de diversas consideraciones, entre bomberos y civiles que miraban con expectación el siniestro y 28 bomberos murieron instantáneamente al interior de la barraca y del edificio de la dirección de caminos, además de un Mayor de Carabineros y el ayudante de cuartelero Francisco Cisternas de la 6º compañía.
Entre los 28 bomberos fallecidos se encontraban los sestinos Guido Malfatti y Paolo Scorza. El funeral de estos 28 caídos se realizó el 04 de Enero, encabezado por el Presidente de la República, el General Carlos Ibáñez del Campo, quien declaró duelo nacional de 3 días por los mártires, además de la concurrencia de los ministros del interior, hacienda, justicia, obras públicas y educación.
A medida que transcurrían los días, seguían falleciendo bomberos en el Hospital Carlos Van Buren, debido a sus múltiples y graves heridas, así es como el 15 de enero falleció el Miembro Honorario por Mérito de Guerra, el sestino Humberto Gaggero, su funeral se realizó el 16 de enero encabezado por el Intendente de la región.
Finalmente se registraron 36 Bomberos mártires producto de esta tragedia, la peor que recuerde la historia del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso.
El Centenario.
5 años después, el 23 de Enero de 1958, cuando para algunos la pena aún quedaba latente, se celebró el centenario de la Sesta Compagnia, ocasión en que el cuartel lucía un aspecto imponente, adornado con luces para recibir los saludos de todas las instituciones italianas, otras compañías hermanas como la 11ª Compagnia Pompa Italia de Santiago y del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. Se concretó la adquisición de un nuevo carro bomba italiano marca Fiat el que fue bautizado como Autopompa Cile. Una semana llena de emoción, alegría y celebración de la gran familia sestina. Se realizó el cambio de estandarte que las mujeres de los voluntarios le regalaron a la Compañía. Entre los premiados, destacan el Director Juan Milesi y el Capitán Alberto Pollastri con la medalla Stella Della Solidarietá que les otorgó el Gobierno de Italia.
Se descubrió una placa que recuerda a los 66 bomberos fundadores, la cual se mantiene en nuestra Sala de Máquinas José Canepa.
Entre los saludos para esta ocasión, se recibió una carta enviada por el Papa Pío IX desde el Vaticano, la cual se conserva en nuestro Salón de Honor.
También fue inaugurado nuestro actual uniforme de parada y casco italiano modelo Mispa. A contar de esta fecha se utiliza de manera definitiva el escudo del Corpo Nazionale dei Vigili del Fuoco, con las modificaciones que conocemos, como el escudo de Compañía.

Incendio en el Cerro Placeres.
Durante la década de los 60 la población de la ciudad aumentó considerablemente, lo que implicó que muchas personas se establecieran en las partes más altas de los cerros porteños, incrementándose la imagen de casas colgadas en las quebradas, en donde las poblaciones se unían a los frondosos bosques de los cerros naciendo una nueva amenaza; los incendios forestales con peligro de propagación a sectores poblacionales.
Pasado el mediodía del 6 de Enero de 1965 un incendio forestal en la parte alta del Cerro Placeres llegó hasta la Población El Progreso, colindante con estos bosques que ardían sin control gracias al fuerte viento característico de la ciudad. Muchas casas fueron consumidas por las llamas. La Sesta en la Autopompa Cile salió al lugar junto con las otras compañías, entre ellas el carro portaescalas de la 10ª Compañía que en esa fatal jornada regresó a su cuartel sin varios de los que habían salido a la emergencia, sumándose a la lista de mártires del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso el Teniente 3° Iván Luksic y el Bombero Alejandro Lara, víctimas de terribles quemaduras por el cambio de dirección del fuego a causa del viento, situación que se volverá a repetir todos los veranos, poniendo en riesgo vidas de cientos de porteños, sus viviendas y los bomberos que se encuentran trabajando en las laderas de las empinadas quebradas.
El Nuevo Cuartel
Los fuertes sismos fueron dejando su huella en el viejo cuartel. En 1971 se registró un fuerte terremoto que dejó inutilizable la casa sestina, por lo que la comandancia ordenó su desalojo y triste demolición para dar paso a una nueva construcción que nos serviría de nuevo cuartel junto con la 10ª Compañía.
Así, fuimos cobijados durante un corto tiempo por la 5ª Compañía y después por la 3ª compañía en la Avenida Pedro Montt.
El nuevo cuartel fue diseñado por el arquitecto Trabucco, quien proyectó un moderno edificio con amplios salones, oficinas y una gran sala de máquinas.
El 30 de Junio de 1978, durante la celebración del 127º aniversario del Cuerpo de Bomberos, fue inaugurado el actual cuartel, en flamante ceremonia en la cual hicieron uso de la palabra el Superintendente William Kenchington, el Comandante Patricio Rowlinson, el Director Hernán Nocetti, y el Capitán Santiago Sturla, además de la presencia de la Cónsul de Italia en Valparaíso Señora Angela Nattero, entre otras personalidades.
Al año siguiente, el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso adquiere varios carros Ford C-700 American La France, de los cuales uno fue asignado a la Sesta, el cual fue bautizado como Autopompa Cile.
Incendio en Avenida Uruguay.
Pasadas las 18hrs. del 16 de Agosto de 1989 otro incendio enlutaría al Cuerpo de Bomberos, esta vez a la 5ª Compañía.
El American La France de la Sesta salía presuroso del cuartel hacia la avenida Uruguay, donde un restaurante de comida rápida y un supermercado ardían completamente, haciendo trabajar a los bomberos hasta altas horas de la noche. En esas faenas cae desde el techo el Ayudante quintito Christian Modrow falleciendo en el lugar.
Dolorosas Pérdidas.
En 1989, la Compañía sufre la dolorosa partida de Enrique Gaggero Capellaro, quien con 95 años de edad entregó 79 años de su vida a la Sesta. Miembro Honorario del Cuerpo, Ciudadano Benemérito de Valparaíso abrazó la causa bomberil el 27 de Abril de 1910, ocupando todos los cargos de la Compañía, mereciéndose el homenaje de diversas autoridades. Miembro de la Societá Canottieri Italiana fue nombrado por el Gobierno de Italia como Cavaliere a través de un diploma que se conserva cariñosamente en el Salón de Honor del cuartel.
Años más tarde, se lamentaría la partida de otros insignes sestinos, entre ellos Francesco Fadda, Santiago Sturla, Juan Paglietinni, Enrique Perretti, Bernardo Barattini y Juan Milesi.
El "Cordón de Fuego".
Una vez más, el calor del verano y una mano irresponsable, obligó al accionar de la Sesta y el resto de las compañías. En marzo de 1994 el fuego que se inició en el camino La Pólvora y se extendió por toda la parte alta desde Playa Ancha hasta la ruta 68 hacia Rodelillo y ruta 66.
Uno de los lugares más difíciles fueron las quebradas, por donde el fuego amenazaba con bajar a los sectores poblacionales como ocurrió en la parte alta de calle Ferrari, cerro Bellavista, donde más de 30 casas fueron afectadas por las descontroladas llamas, dejando cientos de damnificados y millones en perdidas.
Estos gigantescos incendios forestales duraban por lo menos unos cuatro a cinco días, por lo que se debía efectuar relevos de personal y estar atentos a cualquier información de cambios de viento de los fuegos encajonados en las quebradas


