LOS PRIMEROS AÑOS.
La Asociación Contra Incendios, le asigna un local para que fue ocupado como cuartel, el que estaba ubicado en las actuales calles Aldunate con pasaje Lira, a un costado de la Iglesia Espíritu Santo, y, a mediados del mismo año, recibió la primera bomba a palancas. De la misma manera recibe el primer estandarte el que traía la inscripción Cristóbal Colon y que aún es conservado en el salón de honor de la Compañía.
Los estatutos y primer reglamento de la Compañía fueron escritos por el bombero Giorgio Carletti, quien había pertenecido a la policía de Genova.
La primera actuación en público fue en el ejercicio anual de la Asociación Contra Incendios el 20 de junio de 1858 en la Plaza de la Intendencia, recibiendo los calurosos aplausos de casi cinco mil porteños espectadores que se congregaron en el lugar.
El Primer Incendio.
Los primeros meses pasaron casi desapercibidos, hasta la trágica jornada del 13 de Noviembre, día en el cual, el fuego consume todo el sector de la Plaza del Orden por las calles del Cabo y calle San Juan de Dios. En dicha emergencia, la Asociación Contra Incendios registra la primera baja de uno de sus miembros en acto de servicio el teniente 3º Eduardo Farley de la extinta 1º Compañía de Hachas Ganchos y Escaleras.
Incendio en los Depósitos de Aduana.
La noche del 31 de diciembre de 1868, a pocas horas del año nuevo, se inicia un gran incendio en la calle de Yungay, entre San Ignacio y Morris. Ardían las bodegas de la Aduana y, a pesar del cansancio por un incendio ocurrido la noche anterior, la Sesta sacó su bomba a palancas hasta el lugar del siniestro. Sólo después de 17 horas de largo trabajo, se pudo extinguir las llamas de los edificios afectados.
Cristoforo Colombo
A partir de 1871, y por aclamación de la asamblea de Compañía, se comienza a utilizar el término de Cristoforo Colombo en vez de Cristóbal Colon, lo cual lleva a cambiar una placa que había en la puerta del cuartel que tenía un número 6 con la inscripción Cristoforo Colombo.
Incendio en la Cochería Steinmeyer.
Pasada la media noche del 16 de febrero de 1876, comenzó el incendio en la calle de la Victoria esquina calle de la Merced, era la fábrica y depósito de coches Steinmeyer.
La Sesta se dirigió al lugar del siniestro con su dotación de 12 bomberos, trabajando por el sector de la calle de la Victoria junto con las compañías de hachas, ganchos y escaleras. Lamentablemente, no se logró más que cortar la propagación a otros edificios, pero de la cochería no quedó nada.
Inauguración del Monumento a Cristoforo Colombo.
El 23 de septiembre de 1877, la Intendencia de Valparaíso inauguró el Monumento a Cristóforo Colombo, en honor a la colonia italiana y a la proeza del insigne navegante genovés descubridor del nuevo mundo. El bombero Benedicto Falcone pronunció un hermoso discurso en italiano a petición especial del intendente Pedro Altamirano.
El monumento fue encargado a Francia en 1875. Es el segundo monumento al almirante genovés más antiguo del mundo. Desde su inauguración que la Compañía realiza su tradicional celebración del 12 de octubre.
Incendio del Teatro de la Victoria.
Horas después del ejercicio general del 26 de septiembre de 1878, la campana de incendio avisaba fuego en el sector de la Plaza de la Victoria. Era el teatro del mismo nombre, que ardía violentamente ayudado por el fuerte viento reinante. La Sesta trabajando en conjunto con la 3ª Compañía de Hachas, Ganchos y Escaleras, debió botar la muralla del segundo piso, acción terminada cerca de las 23 hrs. Después de largas horas de esfuerzos, se terminó de trabajar en el totalmente destruido Teatro de la Victoria.
La Guerra del Pacifico.
Al inicio de la Guerra del Pacifico, en 1879, los Batallones Cívicos junto con el Ejército partieron a defender la patria al norte del país. Por tal motivo, las autoridades armaron las guardias de policía con personal de bomberos. Durante estos turnos, que iban rotando por compañía, el personal debía presentarse correctamente uniformado, afeitado y portando su sable de servicio en el caso de los bomberos y su revólver en los oficiales. Al mando del Capitán Luigi Sanguinetti, se tuvo un especial desempeño, manteniendo en todo momento la imparcialidad y ponderación del cargo que nos tocó ocupar, además teniendo presente de que varios otros bomberos, italianos y descendientes, se encontraban en el campo de batalla del norte.

Incendio del Consolato Dell Regno D´Italia.
El 28 de julio de 1881, un incendio arrasó con el Consolato dell Regno D´Italia, emergencia a la cual asistió la Sesta y trabajó arduamente en tratar de salvar del fuego la documentación y parte del edificio que resultó con un gran daño estructural. Por tal motivo, desde el Reino de Italia, a través del consulado, se decidió condecorar al Capitán Luigi Sanguinetti con medalla de plata y a los bomberos Ferdinando Raffo, Carlo Liverlara y Ricardo Ginocchio en la sesión solemne del 25° aniversario de Compañía el 23 de enero de 1883, la cual estuvo amenizada por la Banda Italiana y contó con la presencia del Vicesuperintendente del Cuerpo, el sestino Settimo Rondanelli y el Comandante del navío militar italiano Vittorio Pasini.
Incendio en el Almacén Fiscal.
Los almacenes fiscales se comenzaron a construir a mediados del siglo XIX, con una extensión desde la Batería Esmeralda hasta el Muelle Fiscal. La noche del 14 de noviembre de 1881 las campanas de incendio sonaban y el farol del cuartel general informaba que el siniestro era en el barrio del Puerto. Uno de los almacenes fiscales ardía en su segundo y tercer piso completamente debido al retraso con que se dio la alarma. La gran cantidad de papel estraza dificultó el trabajo de las compañías que hasta el día siguiente se encontraron trabajando en el lugar con un edificio en pésimas condiciones de estabilidad. No se descartó que el incendio fuera intencional, por algún comerciante en banca rota para cobrar su seguro.
Muerte de Giuseppe Garibaldi.
El 2 de junio de 1882, en la Compañía se trabajaba para celebrar el Giorno dell Statuto, cuando llega una trágica noticia; Giuseppe Garibaldi, el patriota italiano, fallecía en la Isla Caprera. De inmediato se canceló la ceremonia del 4 de junio para dar paso a otra ceremonia en recuerdo del más grande artífice de la unificación italiana. Los locales comerciales de los italianos se mantuvieron cerrados con la inscripción "Lutto Nazionale Per la Morte Di Garibaldi", un hecho insólito ya que los únicos días que estos locales permanecían cerrados era para el 25 de Diciembre (Navitá) y el 20 de Septiembre (Fiesta Nacional del Reino de Italia).
Se realizó una velada fúnebre en el Teatro Nacional con la M.S. Unione Italiana y la Sociedad Musical Roma y a posterior un desfile por la Calle de la Victoria con el pabellón italiano portado por el bombero Juan Ciuffardi y escoltas los bomberos Agustín Solari y Juan Ricci. Se culminó con una misa en la Iglesia Espíritu Santo hermosamente decorada por el empresario teatral Juan Ansaldo, en donde se pronunció un discurso por el bombero Benito Falcone y se entonó la Plegaria de Moisés por el coro del Profesor Marra. Este acto no sólo fue seguido por la numerosa colonia italiana porteña, si no que también por cientos de porteños simpatizantes que acompañaron a italianos en aquel especial día.
Nuevo Cuartel, Nueva Bomba.
Tres años más adelante, 1884, se produce dos importantes acontecimientos. El Directorio General asigna un nuevo cuartel a la Sesta, ubicado en el Parque Municipal hacia calle del General Freire y, con los aportes de dinero de la colonia italiana, se adquiere una nueva bomba, esta vez a vapor, de la fábrica estadounidense Clapp & Jone, la que fue bautizada con el nombre de Cristoforo Colombo y, al igual que su antecesora, pintada de color verde en sus partes de madera. Esta bomba prestaría importantes servicios por casi 20 años. Al poco tiempo de llegada a la compañía, se le modifica la parte frontal para ser arrastrada por caballos, tras un reclamo de los auxiliares, ya que a diferencia de la bomba a palancas, ésta era mucho más pesada. Así también se adquieren dos caballos por la suma de $1.177 y 75 centavos, el más recordado de ellos es el "cavallo Tutti Frutti".

La Epidemia del Cólera.
En octubre de 1886 surge en la ciudad de Buenos Aires un fuerte brote de cólera, el cual a los pocos meses llega a Chile a través del puerto de Valparaíso, diezmando a la población, situación en la que los bomberos porteños y en especial los sestinos no dudaron en ayudar a la ciudadanía. El benemérito director Agustín Solari creó la Ambulancia Italiana de la Cruz Blanca, a la cual se unieron el farmacéutico Pedro Castagnola, Nicolás Sanguinetti, el doctor José Trucco, Antonio Cambiaso, Pelegrino Cariola, Francisco Capurro y varios sestinos más. Tanto la autoridad sanitaria del país y del Reino de Italia manifestaron su agradecimiento y su homenaje a la Compañía. Por su parte, el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, nombró a don Agustín Solari como Vicesuperintendente.
Incendio de la Sociedad Musical Roma.
A las una y media de la madrugada del 23 de mayo de 1897 se inició el incendio en el edificio de estilo colonial perteneciente a la Sociedad Musical Roma, ubicado en la calle de Carlos Condell.
Al estar construido de madera, el fuego no demoró en consumirlo por completo y amenazar los edificios contiguos. La estación baja del Ascensor Bellavista también fue afectada por las llamas, las que fueron controladas al amanecer, perdiéndose el gran salón donde la colectividad italiana de la época hacia sus reuniones y fiestas.


